INFORMACIÓN GENERAL
Gradiva recibe textos de manera continua durante todo el año para sus distintas secciones. Las fechas de cierre habituales para los números de la revista son las siguientes:
- 31 de marzo (número 1)
- 30 de septiembre (número 2)
Las convocatorias son generalmente libres y, en algunas oportunidades, se realizan llamados temáticos en relación con un tópico en específico. Cualquier modificación en este sentido será informado en esta misma sección. Es relevante que los trabajo se ajusten a las normas de publicación detalladas en el subíndice respectivo.
En la búsqueda de propiciar múltiples voces psicoanalíticas intentamos –salvo excepciones– no publicar en números seguidos a un/a mismo/a autor/a.
El/la director/a de la revista designará evaluadores/as doble ciego para cada artículo de enviado.
Excepcionalmente hay trabajos que no son evaluados por este sistema debido a que obedecen a invitaciones por parte del Comité Editorial o producciones del equipo a cargo de la revista. Si por algún motivo algún/a autor/a quiere enviar un trabajo y solicitar que este no sea evaluado por sistema de pares evaluadores doble ciego, debe comunicarse directamente con el/la Director/a de la revista.
PRÓXIMA CONVOCATORIA ABIERTA: NÚMERO ESPECIAL “ÉTICA Y PSICOANÁLISIS” (n. 2 – 2026)
“La ética llamada “natural” no tiene nada para ofrecer aquí,
como no sea la satisfacción narcisista de considerarse mejores que los demás”
Freud, S. El Malestar en la Cultura, p. 138
Debemos admitir que el psicoanálisis nunca ha transitado por épocas en que su discurso resulte fácil y auspicioso, sin embargo, estos tiempos parecen ser especialmente adversos. La propuesta de trabajar con la paciencia de una artesanía favoreciendo el advenimiento de un sujeto más libre y copioso en el uso de sus recursos, sin que por ello se ensanche su narcisismo, sino más bien, todo lo contrario, resulta una propuesta impopular. Ahí donde el planeta se inclina peligrosamente hacia el triunfo de las personalidades exacerbadas, las sociedades arrogantes y donde campea la omnipotencia como signo de estatus, insistir en que toda idea de superioridad refleja una neurosis, una perversión o incluso una psicosis, constituye casi un extravío.
Pero precisamente porque al pensamiento analítico le atraen los extravíos es que creemos en la virtud de interrogarnos sobre nuestra propia propensión a fallar, tanto como analistas, como miembros de instituciones que buscan formar a otros analistas. El respeto a la alteridad y a la vulnerabilidad del paciente en tratamiento nos exige suscribir un pacto ético en nuestro quehacer. El uso y límites de la técnica, los problemas de los encuadres, las discusiones en torno a la implicación personal del analista dentro y fuera de la sesión, los riesgos del abuso de la asimetría, la renuncia a la neutralidad y la abstinencia, el lugar de ciudadano del analista, la formación institucional y no institucional del analista, las tensiones entre las leyes que amparan la salud mental en los países y el funcionamiento de la institución psicoanalítica, son sólo algunos de los temas que pueden suscitar una necesaria reflexión.
Invitamos a todas y todos aquellos interesados en colaborar, a presentar sus trabajos hasta el 30 de septiembre de 2026 siguiendo nuestras normas de publicación. Los artículos seleccionados serán publicados en un número temático el segundo semestre del presente año.